

Copyright © 1999– João Sedycias.
All rights reserved / Todos os direitos reservados.
El Acusativo: Uso de los Pronombres Complemento Directo
¡OJO! - Esta página está actualizada al: 05 de noviembre de 2002.
Información general sobre los pronombres:Respecto a los casos nominal (sujeto), acusativo (objeto directo) y dativo (objeto indirecto), tanto el español como el portugués recurre a la pronominalización para evitar la repetición de un término ya usado en la oración. Ejemplo:
Caso Nominal:
Almudena ha llegado de viaje. Ahora ella está descansando.
Caso Acusativo:
Almudena chegou de viagem. Agora ela está descansando.
Carlos ya está en la universidad. Lo vi ayer en el comedor.
Caso Dativo:
Carlos já está na universidade. Eu o vi ontem no restaurante.
Me gusta Marta. Le enviaré rosas en su cumpleaños.
Eu gosto da Marta. Eu lhe enviarei rosas no seu aniversário.Los pronombres complemento directo:
Este caso de la desinencia en español trata de los pronombres complemento directo, es decir, aquellas personas u objetos que sufren directamente la acción descrita por el verbo y realizada por el sujeto de la oración.
Pronombres del caso nominal
(sujeto de la oración)Pronombres del caso acusativo
(complemento directo)Yo Me Tú Te Él Lo Ella La Usted Lo/La Nosotros Nos Vosotros Os Ellos Los Ellas Las Ustedes Los/Las Colocación de los pronombres complemento directo con relación a los verbos:
A. Con verbos simples – verbos conjugados:
Los pronombres complemento directo – así como los pronombres complemento indirecto y los pronombres reflexivos – siempre ocurren inmediatamente antes de cualquier verbo simple (conjugado):
¿La chica americana?, sí la conozco.
¿Tu libro de español?, lo vi en la oficina ayer.
¿Por qué no hablaste conmigo cuando me viste en la biblioteca el domingo?Esta regla también se aplica al imperativo en la negativa:
No me lleve al aeropuerto, sino a la estación de autobuses.
No lo llame después de las once. Seguro estará durmiendo.
¿La triste historia de tu vida? No la cuentes de nuevo, por favor.B. Con verbos simples – el imperativo, el infinitivo y el gerundio:
Tanto los pronombres complemento directo como los de complemento indirecto ocurren inmediatamente después y van acoplados al imperativo (pero sólo cuando éste está en la afirmativa), al infinitivo y al gerundio:
Llama para saludarlo.
Cuidándote mejorarás.
Conocerte es quererte.
Hablándole lo convencerá.
¿El libro? Ponlo cerca de mi pupitre.
Que lástima no haberte conocido antes.
¿La historia de tu vida? Cuéntala de nuevo.
Lléveme al aeropuerto al momento, por favor.C. Con verbos compuestos – verbo + infinitivo o gerundio:
Definición de verbo compuesto: construcción verbal formada por un verbo conjugado y otro verbo en el infinitivo o en el gerundio.
En la mayoría de los casos, los pronombres complemento directo (e indirecto) en español pueden ocurrir antes o después del verbo compuesto, pero nunca entre las dos partes que forman este verbo, al contrario del portugués. Ejemplo:
Eu vou te ligar amanhã (portugués).
Voy a llamarte mañana, o
Te voy a llamar mañana.Después de un verbo compuesto, los pronombres complemento directo (e indirecto) van acoplados a éste, mientras antes de un verbo compuesto el pronombre complemento directo (o indirecto) va separado:
Ela quer me levar a uma discoteca no meu aniversário (portugués).
Ella quiere llevarme a una discoteca en mi cumpleaños, o
Ella me quiere llevar a una discoteca en mi cumpleaños.Não sei onde Miguel está. Estou lhe chamando em casa mas ele não atende o telefone (portugués).
No sé dónde está Miguel. Estoy llamándolo en casa pero no contesta el teléfono, o
No sé dónde está Miguel. Lo estoy llamando en casa pero no contesta el teléfono.
Respecto a los tiempos perfectos (i.e., los tiempos constituidos por una forma conjugada del verbo “haber” + participio pasado), los pronombres complemento directo (e indirecto) siempre ocurren antes del verbo:
No sé dónde está Miguel. Lo he llamado en casa pero no contesta el teléfono.
Si la construcción verbal perfecta no incluye una forma conjugada del verbo “haber,” entonces el pronombre complemento directo (o indirecto) puede ocurrir entre las dos partes que forman este verbo, con tal que el primer verbo esté en el infinitivo o en el gerundio. Ejemplo:
Gracias por habernos llevado con ustedes a la fiesta el sábado.
Después de haberte visto en la universidad, fui a la cafetería tomar un té.
Por haberlo llevado a una discoteca “punk” en su cumpleaños, sus padres ya no quieren que él salga con ella.
Habiéndote tratado tan mal, Carlos no podía pedirte ningún favor, o
Por haberte tratado tan mal, Carlos no podía pedirte ningún favor.Habiéndolo desengañado (ella dijo que ya no quería vivir con él), María se fue para siempre sin llevar nada de su antiguo apartamento, o
Después de haberlo desengañado (ella dijo que ya no quería vivir con él), María se fue para siempre sin llevar nada de su antiguo apartamento.
Fíjense que, si uno tiene la opción (como se ve en los dos últimos ejemplos arriba) entre el uso del pronombre complemento directo (o indirecto) conectado al infinitivo del verbo “haber” o al gerundio de este verbo, es más común usar la primera estructura (i.e., conectado al infinitivo).
Hay dos casos en que los pronombres complemento directo (e indirecto) tienen que ocurrir antes del, o acoplado al, primer verbo (i.e., el verbo conjugado) y jamás van acoplados al segundo verbo (i.e., infinitivo). Esto ocurre cuando el infinitivo es intransitivo o cuando el auxiliar es un verbo reflexivo:
Con verbos intransitivos:
Le hizo trabajar (y no "hizo a trabajarle").
Le obligó volver (y no "obligó volverle").
Nos aconsejó seguir con el proyecto (y no "aconsejó seguirnos...").Fíjense, sin embargo, que en un ambiente gramatical en el cual el primer verbo esté en el infinitivo, el pronombre tendrá que ir pospuesto y unido a éste:
Después de hacerle trabajar tanto, le agradeció y le dio un buen sueldo.
Así como en los ejemplos arriba, también con los verbos reflexivos, en un ambiente gramatical en el cual el primer verbo esté en el infinitivo, el pronombre tendrá que ir pospuesto y unido a éste:
Él logró que el chico retornara a sua casa sin necesariamente obligarle volver.
Al aconsejarnos seguir con el proyecto, ella actuó exactamente como su papá.Con verbos reflexivos:
Se puso a llorar (y no "puso a llorarse").
Se puso a estudiar (y no "puso a estudiarse").
Se quedó a descansar (y no "quedó a descansarse").
Antes de ponerse a llorar, él siempre sentía una sensación rara en la boca.
Después de ponerse a estudiar, ella requiere silencio total de todos en la casa.
Para sorpresa de todos, Pepe logró terminar el trabajo sin quedarse a decansar.Si el infinitivo es un verbo reflexivo y el verbo conjugado un auxiliar de verdad, entonces se puede conectar el pronombre reflexivo "se" a cualquier de los dos verbos:
Quiso irse temprano.
Se quiso ir temprano.Tienes que vestirte pronto.
Te tienes que vestir pronto.No debes enfadarte.
No te debes enfadar.Si el verbo conjugado no es un verbo auxiliar de verdad y el infinitivo es un verbo reflexivo, entonces el pronombre tiene que venir conectado al infinitivo:
Espero no aburrirme (y no "me espero no aburrir").
Ella anhela casarse (y no "ella se anhela casar").
Él aspira enriquecerse (él se aspira enriquecer").Además, hay ciertas perífrasis verbales que cambian de sentido cuando uno permuta la colocación del pronombre complemento directo o indirecto, produciendo así un significado nuevo y probablemente no pretendido:
Ellos nos invitaron a cenar (y no "ellos invitaron a cenarnos").
A Carlos le dio por comer sólo una vez al día (y no "dio por comerle").
Por la tarde me puse a corregir los exámenes (y no "puse a corregirme").Colocación de los pronombres complemento directo con relación a otros pronombres:
Todos los pronombres complemento en español – sean ellos de complemento directo, indirecto o reflexivo – siguen básicamente las mismas reglas gramaticales respecto a la colocación con relación a otros pronombres. Para más información, véase la materia apostada en la página sobre el dativo:
http://www.sedycias.com/gramatica07.htm
Problemas de uso – el laísmo, el loísmo y el leísmo:
A pesar de la norma establecida por autoridades gramaticales tales como la Real Academia Española, lo, la , le y sus plurales presentan en la actualidad usos poco estables, principalmente en el español peninsular. La diferenciación entre las distintas formas y sus funciones, en relación con el género, tiene a tomar como base lo animado y lo inanimado. Lo animado incluye tanto el masculino como el femenino, mientras lo inanimado se reserva para el neutro. Se da así un sistema similar al que existe para los demostrativos o para los pronombres personales tónicos:
Masculino: él, éste, ése, aquél, le.
Femenino: ella, ésta, ésa, aquélla, la.
Neutro: ello, esto, eso, aquello, lo.
Al prevalecer el género sobre el caso, se originan los fenómenos conocidos como laísmo, loísmo y leísmo:
1. Problema de uso – el laísmo:
Consiste en usar el pronombre la en vez de le, en función de objeto indirecto y con referencia a un ser animado femenino. Ejemplo:
Miró a la joven y la dirigió la palabra.
Lo correcto gramaticalmente sería:
Miró a la joven y le dirigió la palabra.
2. Problema de uso – el loísmo:
Consiste en el uso del pronombre lo en vez de le, en funciones de objeto indirecto y con referencia a un ser animado masculino. Ejemplo:
Vio a su amigo en la calle, pero no lo habló.
Lo correcto gramaticalmente sería:
Vio a su amigo en la calle, pero no le habló.
3. Problema de uso – el leísmo:
Consiste en el uso del pronombre le en vez de lo, en función de complemento directo y con referencia a un sustantivo masculino. Ejemplo:
Vieron al ladrón y le prendieron.
Vieron al los ladrones y les prendieron.Lo correcto gramaticalmente sería:
Vieron al ladrón y lo prendieron.
Vieron al los ladrones y los prendieron.Los fenómenos de laísmo, loísmo y leísmo han sido condenados por la Real Academia Española, con diferente intensidad y en distintos momentos históricos. En general cada uno de ellos es es proprio de determinadas regiones peninsulares (prácticamente no se encuentran estos fenómenos lingüísticos en Hispanoamérica). El uso culto no admite el loísmo ni el laísmo pero sí acepta el leísmo de modo casi generalizado, siempre que le sustituya a lo en función de objeto directo masculino. Ejemplo:
Buscaba a mi hermano y le vi cuando cruzaba la calle.
Lo correcto gramaticalmente sería:
Buscaba a mi hermano y lo vi cuando cruzaba la calle.
Cuando la referencia se hace a la forma usted, el uso suele preferir también le. Ejemplo:
Quería concerle a usted personalmente.
Lo correcto gramaticalmente sería:
Quería concerlo/-la a usted personalmente.
![]() |
Voltar ao começo da página |
![]() |
Voltar à página principal |
![]() |