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El Acusativo:
Uso de los Pronombres Complemento Directo

 
¡OJO! - Esta página está actualizada al: 05 de noviembre de 2002.

 
Información general sobre los pronombres:

Respecto a los casos nominal (sujeto), acusativo (objeto directo) y dativo (objeto indirecto), tanto el español como el portugués recurre a la pronominalización para evitar la repetición de un término ya usado en la oración. Ejemplo:

Los pronombres complemento directo:

Este caso de la desinencia en español trata de los pronombres complemento directo, es decir, aquellas personas u objetos que sufren directamente la acción descrita por el verbo y realizada por el sujeto de la oración.

Pronombres del caso nominal
(sujeto de la oración)
Pronombres del caso acusativo
(complemento directo)
Yo Me
Te
Él Lo
Ella La
Usted Lo/La
Nosotros Nos
Vosotros Os
Ellos Los
Ellas Las
Ustedes Los/Las

Colocación de los pronombres complemento directo con relación a los verbos:

A. Con verbos simples – verbos conjugados:

Los pronombres complemento directo – así como los pronombres complemento indirecto y los pronombres reflexivos – siempre ocurren inmediatamente antes de cualquier verbo simple (conjugado):

Esta regla también se aplica al imperativo en la negativa:

B. Con verbos simples – el imperativo, el infinitivo y el gerundio:

Tanto los pronombres complemento directo como los de complemento indirecto ocurren inmediatamente después y van acoplados al imperativo (pero sólo cuando éste está en la afirmativa), al infinitivo y al gerundio:

C. Con verbos compuestos – verbo + infinitivo o gerundio:

Definición de verbo compuesto: construcción verbal formada por un verbo conjugado y otro verbo en el infinitivo o en el gerundio.

En la mayoría de los casos, los pronombres complemento directo (e indirecto) en español pueden ocurrir antes o después del verbo compuesto, pero nunca entre las dos partes que forman este verbo, al contrario del portugués. Ejemplo:

Después de un verbo compuesto, los pronombres complemento directo (e indirecto) van acoplados a éste, mientras antes de un verbo compuesto el pronombre complemento directo (o indirecto) va separado:

Respecto a los tiempos perfectos (i.e., los tiempos constituidos por una forma conjugada del verbo “haber” + participio pasado), los pronombres complemento directo (e indirecto) siempre ocurren antes del verbo:

Si la construcción verbal perfecta no incluye una forma conjugada del verbo “haber,” entonces el pronombre complemento directo (o indirecto) puede ocurrir entre las dos partes que forman este verbo, con tal que el primer verbo esté en el infinitivo o en el gerundio. Ejemplo:

Fíjense que, si uno tiene la opción (como se ve en los dos últimos ejemplos arriba) entre el uso del pronombre complemento directo (o indirecto) conectado al infinitivo del verbo “haber” o al gerundio de este verbo, es más común usar la primera estructura (i.e., conectado al infinitivo).

Hay dos casos en que los pronombres complemento directo (e indirecto) tienen que ocurrir antes del, o acoplado al, primer verbo (i.e., el verbo conjugado) y jamás van acoplados al segundo verbo (i.e., infinitivo). Esto ocurre cuando el infinitivo es intransitivo o cuando el auxiliar es un verbo reflexivo:

Fíjense, sin embargo, que en un ambiente gramatical en el cual el primer verbo esté en el infinitivo, el pronombre tendrá que ir pospuesto y unido a éste:

Así como en los ejemplos arriba, también con los verbos reflexivos, en un ambiente gramatical en el cual el primer verbo esté en el infinitivo, el pronombre tendrá que ir pospuesto y unido a éste:

Si el infinitivo es un verbo reflexivo y el verbo conjugado un auxiliar de verdad, entonces se puede conectar el pronombre reflexivo "se" a cualquier de los dos verbos:

Si el verbo conjugado no es un verbo auxiliar de verdad y el infinitivo es un verbo reflexivo, entonces el pronombre tiene que venir conectado al infinitivo:

Además, hay ciertas perífrasis verbales que cambian de sentido cuando uno permuta la colocación del pronombre complemento directo o indirecto, produciendo así un significado nuevo y probablemente no pretendido:

Colocación de los pronombres complemento directo con relación a otros pronombres:

Todos los pronombres complemento en español – sean ellos de complemento directo, indirecto o reflexivo – siguen básicamente las mismas reglas gramaticales respecto a la colocación con relación a otros pronombres. Para más información, véase la materia apostada en la página sobre el dativo:

Problemas de uso – el laísmo, el loísmo y el leísmo:

A pesar de la norma establecida por autoridades gramaticales tales como la Real Academia Española, lo, la , le y sus plurales presentan en la actualidad usos poco estables, principalmente en el español peninsular. La diferenciación entre las distintas formas y sus funciones, en relación con el género, tiene a tomar como base lo animado y lo inanimado. Lo animado incluye tanto el masculino como el femenino, mientras lo inanimado se reserva para el neutro. Se da así un sistema similar al que existe para los demostrativos o para los pronombres personales tónicos:

Al prevalecer el género sobre el caso, se originan los fenómenos conocidos como laísmo, loísmo y leísmo:

1. Problema de uso – el laísmo:

Consiste en usar el pronombre la en vez de le, en función de objeto indirecto y con referencia a un ser animado femenino. Ejemplo:

Lo correcto gramaticalmente sería:

2. Problema de uso – el loísmo:

Consiste en el uso del pronombre lo en vez de le, en funciones de objeto indirecto y con referencia a un ser animado masculino. Ejemplo:

Lo correcto gramaticalmente sería:

3. Problema de uso – el leísmo:

Consiste en el uso del pronombre le en vez de lo, en función de complemento directo y con referencia a un sustantivo masculino. Ejemplo:

Lo correcto gramaticalmente sería:

Los fenómenos de laísmo, loísmo y leísmo han sido condenados por la Real Academia Española, con diferente intensidad y en distintos momentos históricos. En general cada uno de ellos es es proprio de determinadas regiones peninsulares (prácticamente no se encuentran estos fenómenos lingüísticos en Hispanoamérica). El uso culto no admite el loísmo ni el laísmo pero sí acepta el leísmo de modo casi generalizado, siempre que le sustituya a lo en función de objeto directo masculino. Ejemplo:

Lo correcto gramaticalmente sería:

Cuando la referencia se hace a la forma usted, el uso suele preferir también le. Ejemplo:

Lo correcto gramaticalmente sería:



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