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Construcciones Verbales:
Uso de Oraciones con el Pronombre “Se”

 
¡OJO! - Esta página está actualizada al: 05 de noviembre de 2002.

 
El pronombre “se” tiene usos muy distintos. Desde el punto de vista sintáctico, pude clasificarse en dos grandes grupos:

A. El “se” reflexivo Se caracteriza por cinco valores:

1. Valor de sustituto nominal:

Con este valor, “se” funciona siempre como pronombre complemento indirecto, tanto en singular como en plural, masculino o femenino.

Si se desea especificar el género o el número implicado por el “se” sustituto nominal, debe combinarse con las formas tónicas del mismo pronombre. Ejemplo:

2. Valor reflexivo:

El “se” reflexivo se refiere a la misma persona representada por el sujeto. Implica, pues, identidad entre sujeto y objeto (directo o indirecto). No determina ni el género ni el número, pero, a diferencia del “se” sustituto nominal, puede funcionar como pronombre complemento directo o indirecto, según el verbo que se construya:

Si queremos expresar el género o el número de este “se” reflexivo, debemos recurrir a la expresión “a sí mismo.” Ejemplo:

3. Valor recíproco:

Desde el punto de vista morfológico el “se” recíproco requiere siempre un sujeto plural, ya que cada uno de los sujetos realiza la acción sobre el otro o los otros al tiempo que es receptor de esta misma acción por parte de los demás. Dicha reciprocidad suele resaltarse en ocasiones con las expresiones “mutuamente,” “el uno al otro,” “unos a otros,” “entre sí,” etc.

4. Valor pronominal o gramaticalizado:

Este tipo de “se” forma parte de la estructura verbal, por esta razón decimos que está “gramaticalizado,” porque ya no realiza función alguna independientemente. Ejemplo:

Otro término que podemos usar para designar este tipo de “se” es “el reflexivo falso,” ya que aunque usa el pronombre reflexivo “se” – y gramaticalmente sí es una forma verbal reflexiva – esta estructura realmente no demuestra ninguna acción reflexiva verdadera, como lo hacen verbos tales como:

Respecto a los ejemplos anteriores, fíjense que no hay una versión transitiva de los verbos “quejarse” y “arrepentirse” (“quejar,” “arrepentir”), al paso que sí hay una versión transitiva de los verbos “bañarse,” “peinarse” y “despertarse.”

5. Valor de modificador léxico:

Con esta función, el pronombre “se” actúa como un indicador de las diferencias de significado entre parejas de verbos, uno de los cuales se cojuga con las formas me, te, se, nos, os, se, mientras el otro no. Ejemplo:

¡OJO! – Fíjense que la variación “Roberto se comió paella” no es aceptable gramaticalmente en español. Esta forma es inviable en uso reflexivo.

B. El “se” no reflexivo Tiene solamente un valor:

1. Valor pasivo:

También conocido como “sujeto no especificado.” Las construcciones con el “se” pasivo/sujeto no especificado sólo son posibles en la tercera persona del singular o del plural. Ejemplo:

El sujeto (lo que sería el objeto directo en una oración en la voz activa: “Ella habla español en esta universidad.”) suele ser de cosa y concuerda con el verbo en número, lo cual facilita la transformación de este tipo de oraciones en estructuras pasivas. Pero, a diferencia de la oración pasiva construida con el verbo “ser,” la construida con el pronombre “se” no reflexivo (i.e., el sujeto no especificado) no requiere agente expreso.

C. El dativo de interés

Construcción que hace uso del sujeto no determinado y del pronombre complemento indirecto. Tiene como función señalar que algo pasó accidental o inesperadamente (no se sabe quién lo hizo y esta información no es relevante) y que la persona indicada por el pronombre complemento indirecto sufrió las consecuencias de esta acción. Siguiendo las mismas reglas que rigen las construcciones de sujeto no determinado (valor pasivo del “se” no reflexivo), el dativo de interés sólo acepta verbos en la tercera persona del singular o del plural. Ejemplo:

Si deseamos hacer referencias más específicas o expresar el género de los pronombres complemento indirecto (i.e., los de tercera persona del singular o plural) usados en las construcciones de dativo de interés, debemos recurrir a las formas tónicas (redundantes) de estos pronombres. Ejemplo:

Como en las construcciones de sujeto no determinado (valor pasivo del “se” no reflexivo), el sujeto (lo que sería el objeto directo en una oración en la voz activa: “Ella les quitó las muñecas a las niñas.” “El chicho le robó los libros a Pedro.”) en las construcciones de dativo de interés suele ser de cosa y concuerda con el verbo en número.

Fíjense que con el dativo de interés generalmente no se usa el adjetivo posesivo, ya que en construcciones de este tipo las relaciones de posesión se indican através del pronombre complemento indirecto.



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